Venimos de muy abajo, de tan abajo que el suelo era el cielo. Siempre
sonreímos ante cualquier adversidad, aunque antes maldecimos hasta
desgaznatar. En casa de los pobres son pocas las alegrías y con pan son
menos las penas, pero no siempre hay pan ni alegrías por las que brindar
a salud de esas pocas cosas que nos hacen felices. Hay quien quiere
salir de esa cueva que fue picada sobre
la roca para incrustase dentro de las entrañas de la mama pacha que nos
vio nacer y que nos dará el cobijo, de un modo u otro, al final de estos
días efímeros que permanecemos sobre ella. Nos engañamos una y otra vez
cuando afirmamos que finiquitar es un gesto que a todos nos igual, pues
todos lo vamos a hacer. Hay más gestos que no porque todos lo hagamos
significan que seamos iguales, más bien marcan diferencias.
Seguimos tan abajo que los de arriba no pisan el suelo, caminan sobre
los cuerpos de los hundidos en el fango, de los que han sido tumbados
como esos muñequitos de feria que esperan erguidos ser volteados por la
pelota que lanzada con rabia impacta sobre sus cuerpos. Siempre hay
algún afortunado que acaba de pie derecho aunque dolorido por el golpe
hasta que alguien lo preparada para el siguiente envite, al final
ninguno se salva de besar la lona en repetidas ocasiones. Pero siempre
lucen sonrientes y desafiantes a pecho descubierto a un nuevo
lanzamiento, esa es su vida y pienso que es muy parecida a la nuestra.
Vida y feria van unidas ya cantaron aquello de la vida de un tómbola,
aunque a veces parece más bien un tío vivo que gira y gira sin ir a
ningún sitio determinado pero el que nos sentimos felices hasta que toca
el final y nos damos cuenta que todo era una ilusión. Alguien manda
parar y cuando más gente hay esperando antes llega ese momento tan
indeseable, es la ley de la oferta y la demanda. Está claro que si nada
cambia y la satisfacción depende de quién sale ganando cuando más
ilusiones se centren en una atracción que satisface unos minutos pero
que frustra hasta la próxima vez que tengamos la fortuna de poder
acceder a ese estado de felicidad embaucador, seguiremos estando a
expensas de ese manipulador de sueños que nos hace creer que la
prosperidad será para todos y para siempre.
Espero que por unos
días nos hayamos evadidos de los problemas que nos acucian, pero
debemos ser conscientes que el tío vivo se para y en unas horas
volveremos a la dura realidad que para la mayoría nos supone el día a
día.
11 jun 2014
28 ene 2014
Jugando a Espías
El espionaje más allá de parecer
un juego o algo de altísimas instancias es motivo de ninguna preocupación para
las personas de a pie y de gran preocupación para organizaciones tan peligrosas
como la C I A (se escribe todo junto
normalmente pero prefiero hacerlo de este modo).
Hacer una afirmación de tal
calado sé que me puede costar la etiqueta de alejado de la realidad, de persona
alarmista o de algún calificativo más que prefiero omitir. Pero es que hoy
(28-1-2014), he escuchado en un informativo que la C I A, ha utilizado juegos
que se acoplan en móviles y en otros dispositivos como ordenadores y demás,
para indagar en todos los datos que la persona tiene anotados en su agenda o en
cualquier otro apartado de su aparato.
Lo más común a leer esto es decir
y qué va a hacer la C I A con mis datos, ya que pensamos que nada escribimos en
Facebook o en otras redes sociales más allá por lo que estamos indignado o
donde expresamos nuestra forma de ser o sentir y que esto normalmente no atenta
contra nada ni contra nadie. Y es cierto, aunque tan solo en parte, porque
¿cuántas personas inocentes fueron asesinadas o torturadas en nuestro país por
pensar y decirlo? García Lorca, Blas Infante, la lista sería interminable pero
he puesto dos ejemplos. Pero no sólo es
que a esta agencia estadounidense de información juegue a espiarnos es que ha
tenido y tiene que ver en no poco casos de acciones similares a las descritas
con anterioridad y esto no es una opinión lo corrobora la propia agencia al
desclasificar sus papeles cada cierto periodo de tiempo. A estas alturas del
escrito, habrá quien esté pensando en cerrar sus cuentas y otros (quizás la
mayoría) en pensar que todo esto es un cuento, pues bien a estos éstos os
invito a que pongáis en google “documentos
desclasificados de la cia en los que reconoce la intervención en
el golpe de estado en Chile contra Allende” y le deis a buscar y veréis que
listado os sale, entre ellos he escogido uno, pero vamos que os invito a seguir
indagando y que seáis vosotras y vosotros mismo quienes comprobéis que esto es
verdad.
Para finalizar os dejo un enlace http://salvadorallende73.blogspot.com.es/
y deciros que esto no lo hago para que cunda el pánico sino simplemente para
que se conozca y se sepa porque por decir y pensar las cosas tiene
consecuencias dramáticas y este que escribe es consciente de ello.
27 ago 2013
La NO intervención y sus consecuencias
Está más de moda que nunca el no
intervenir. Se ha adoptado el apoliticismo casi como una religión o estilo de
vida para demostrar que estamos lejos de la corrupción y que somos castos y
puros. Nada más lejos de la verdad. La falta de acción es la mayor de las
acciones contra, en muchas de las ocasiones, el propio individuo que deja de
actuar y por su puesto contra la gran mayoría de personas que habitamos en el
planeta tierra, pues las consecuencias son tan globales como la economía.
No me estoy refiriendo a quienes
actúan desde la libre decisión de la no participación en partidos políticos,
sino me refiero a esas personas que están a verlas venir pensando que alguien debe
arreglarlo, mientras vocifera con el dicho de todos son iguales que no deja de
ser una contradicción en sí misma, pues si son iguales ¿quién lo va a arreglar?
Dejar todo en manos de esa casta
política creada y generada por acción u omisión nuestras, no es más que hacer
más de lo mismo, sin otro fin de seguir tumbado bajo la higuera con la boca
abierta esperando a que el fruto de ésta nos caiga justo en la boca.
La no intervención es como mínimo
un sonrojo para aquellos que dieron su vida para conseguir las conquistas
sociales que ahora se están evaporando ante la pasividad de muchos y la
indignación y actuación de un puñado, cada vez mayor, de personas que siguen
peleando, de un modo otro, para no retroceder más. Ser apolítico es una opción
que si se adopta desde la pasividad sólo beneficia al pudiente y sus
estratagemas para retroceder cien años en los avances sociales y laborales
conseguidos. Los de siempre han aprendido a utilizar el juego legal en vez de
las abominables tácticas de represión que han sido vilipendiadas por el mundo
entero. Han cambiado de talante para dulcificar desde la “legalidad” sus
acometidas pero ahora igual que antes provocan situaciones de carencia de
alimentos, vivienda, sanidad, educación a la gran mayoría mientras ellos amasan
grandes fortunas. Ante esto se puede ser muchas cosas pero no apolítico, pues
la política debe entenderse como la actividad del ciudadano que interviene
en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo,
cosa distinta será que haya que cambiar el modo en el que nos dejan a los
ciudadanos esta intervención y ahí se puede combatir desde distintos frentes,
pero jamás desde ser ajeno a la política porque entonces dejaremos en manos de
ese puñado de pudientes las decisiones de todo.
Considero
imprescindible que las personas queramos intervenir en los asuntos públicos con
decisión de transformar este sistema injusto, inmoral e ilegal, la forma de
organizarse para dicha intervención debe decidirla la mayoría y no esa casta
política que hay que derrocar en cualquier caso y defender la intervención del
pueblo en los asuntos que les concierne. Las imposiciones y limitaciones
democráticas impuestas por los mercados amparados por las políticas
comunitarias son las primeras cadenas que hay que romper para salir de esta
esclavitud sin grilletes pero igual de efectiva que la que los tenía. El
síndrome de Estocolmo parece que es el que ata a los tiranizados y los hace
vivir en una ilusa libertad a los que
les someten los secuestradores.
5 may 2013
Ni soy de aqui ni de allá.
Ahora que, con la llegada de personas de fuera de nuestras
fronteras, reclamos que los que somos de aquí deberíamos de gozar de más
favores que los no nacidos. Esto no es otra cosa que hacer valer nuestra
legitimidad como habitantes y moradores de esta tierra: La nuestra. Pero
bastaría recordar que los primeros habitantes de
estas tierras, según el yacimiento del municipio grandino de Orce, está datado en 1,5 millones de años. Esto debería ser
suficiente para ver desde otra perspectiva la seña de identidad de los que,
erróneamente, se sienten con más derechos que otros por extranjeros. Sin
duda esos primeros habitantes vinieron de fuera y más concretamente nos dicen que arribaron a través del corredor de Palestina bordeando el Mediterráneo por el norte, por lo que la colonización de Europa se realizó, según estos expertos, a
través del estrecho de Gibraltar.
En todo caso queda demostrado que la raza humana es de tradición
transeúnte, no ha dejado de vagar por nuestro planeta en busca de mejores
formas de vida o que ésta sea más apacible. Por lo que somos habitantes del
mundo, más que de un lugar concreto y preciso. La concepción más amplia suele
dar una visión de más ancha que ayuda a enriquecernos tanto interior como
exteriormente.
Todos somos hijos e hijas de la
inmigración. De ese transitar de un lugar a otro. Somos de aquí y de allá.
Nuestros antepasados tienen un origen único, es cierto. Pero no es menos cierto
que gracias a la continua diáspora de la raza humana ha sido posible que el
planeta esté habitado en todos sus confines.
El miedo a lo desconocido, a lo
extraño, a lo foráneo no puede hacernos perder la orientación sobre el
sentimiento de hermandad que debe estar por encima del de rechazo a los
diferente por el simple hecho de serlo. Para superarlo sería conveniente pensar
que ese mismo miedo se tiene a la inversa.
La amplitud de miras en las
relaciones sociales es una buena terapia para abrirnos a los otros. El
sentimiento solidario de gran calado en nuestros antepasados en épocas donde el
compartir se hacía desde la escasez es un gran ejemplo para quienes hoy no
padecemos, aún, esa insuficiencia. El comportarnos con los que
vienen de otros sitios como lo han hecho las generaciones anteriores sería
un comportamiento propio de lo que siempre ha hecho.
Tenemos que pensar que los
primeros habitantes de esta península son aquellos que se aventuraron hace más de 1,5 millones de años en
adentrarse a esta tierra, que también venían (o en ese caso debería decir veníamos) de fuera. Vendrían con miedo a ser recibidos
hostilmente y se hallaron una tierra deshabitada en la que decidieron
asentarse porque les era propicia para el alimento, objetivo básico de aquellos
primeros pobladores. Hoy, tantísimos años después, nuevos transeúntes se aproximan
a estas latitudes en busca de ese bien básico: el alimento, tanto propio como el
de los suyos. Negarles esa posibilidad es negarnoslo a nosotros mismos como
pobladores de este planeta, eso sin decir que esta negativa es suprimir el sentimiento de amor al prójimo que
debería ser el primer artículo en cualquier Constitución o Carta de Derechos Humanos.
16 abr 2013
Ondas y Hordas
El tiempo que me ha tocado vivir
no es tan duro como una postguerra, eso es cierto, pero es muy falso. Sí falso.
Me dicen que vivo en una democracia, en libertad: Todo mentira. No paro de
escuchar por televisión continuados envites a la libertad de expresión o a esa
especie de derecho al pataleo que se nos otorga en la llamada carta magna que
sirve de todo menos para cumplirla. Se criminaliza, por otro lado, el derecho a
manifestarse o el de la participación que estaba incluso recogido, en un modo u
otro, en la antigua Grecia (la moderna ya sabemos cómo está) de cuyos
principios ha manado la democracia, que aunque sea reiterarme quiero decir que demo
significa pueblo y cracia poder, lo que vendría a ser el poder del pueblo.
Una vez hecha esta reflexión me pregunto
dónde está ese poder, si no le puedo exigir a quienes son cargos públicos que
cumplan con la misión o con el programa electoral con el que se presentaron a
las elecciones, por supuesto estoy hablando de acciones pacíficas. Donde está el poder del pueblo cuando me
(nos) hacen pagar una deuda que jamás contraje ni firmé ni una letra para
endeudarme. Tampoco está ésta generada por la construcción de infraestructuras ni el
disfrute de servicios públicos que en demasía tenga (tengamos), más bien al
contrario, cada vez hay menos trayectos de trenes, líneas de autobuses, los
espacios públicos siguen estando tan indecorosamente mal cuidados como de
costumbre, las plazas de médicos o educadores tampoco se ha incrementado en los
últimos años y así podría seguir. Entonces dónde y quién se ha endeudado y
quién ha generado esa deuda y sobretodo quién se está enriqueciendo con ella.
La respuesta está clara: Políticos Corruptos, Banqueros y Especuladores, que
son a los mismos que ahora dicen que no se le puede pedir cuentas de manera
directa. Vamos a ver, ¿ellos pueden robarme de manera directa pero a
ellos no les puedo pedir de manera directa responsabilidades? Señores la
parte de deuda que pago es la parte del botín que ustedes me han usurpado, después, los políticos,
se han encargado de legislar para
legitimar el pago de la misma y que ahora lo vuelven a hacer para que no les
pueda molestar en la calle donde usted reside. ¡Qué desvergüenza! Aunque por
otro lado con esto no descubro nada.
Vivo en un país donde cada año el
jefe de estado me dice que todos somos iguales ante la ley, pero él y su figura
es inviolable que significa que no puede ser juzgado. Pero saltándome este “pequeño”
detalle, es que ni por asomo es este un estado de derecho y voy a explicar
porqué, si por error no pago a hacienda algo que me correspondía, esa cantidad
la tendría que tributar con recargo y con medidas, estás sí, coactivas, pero si
embargo si alguien evade millones de euros de este país y lo pillan pues loa señores políticos lo
amnistían. Esto no es serio o mejor dicho esto es muy grave. Podría continuar
poniendo ejemplos pero creo que está suficientemente explicado.
Ante lo dicho podría parecer que soy una persona que lo ve todo desde un prisma
demasiado negativo, incluso puede ser que a veces me lo haya creído, porque ustedes,
medios de comunicación, son muy buenos y me hacen creer que estoy malhumorado con
todos y con todo, pero no es así y como todo lo voy a tratar de explicar. Puedo
en este momento afirmar con total rotundidad que estamos sometidos a la tiranía
del mercado, ese ente abstracto aunque no lo es tanto porque ya ha habido quien ha
demostrado que hay detrás de él personas que tienen nombre y apellidos y que éstas sin presentarse a la voluntad de
las urnas mandan aunque no gobiernen, pero lo llaman democracia. Hay varios ejemplos
pero los más nítidos y recientes son cuando nombraron en Grecia (cuna de la
democracia, entre otras cosas) e Italia, a tecnócratas para que gobernaran estos
países e hicieran lo que tenían que hacer (cómo me suena esa frase) sin intereses de partidistas,
según nos contaron. Explicado de otra
manera, su misión eran postrar a los estados a las exigencias tiránicas del mercado que no
olvidemos que está manejado por personas a las que se les inyectan cantidades
de dinero público para calmar a aquellos –los mercados- cuando en realidad los
calmados son éstos –las personas que los controlan-. Pero he de reconocer que
el cuento de los tecnócratas les funcionó. Estos personas apolíticas no lo eran tanto porque hasta poco antes de ser nombrados presidentes estaban en nóminas de alguna agencia
de calificación, del Fondo Monetario Internacional o el Banco Central Europeo o habían estado en varios de éstos incluso, por lo que poco tardé a averiguar los intereses políticos
que les movían: El beneficio económico desmesurado de sus mentores y los propios. Pero no queda ahí la cosa,
en ambos estados, republicanos por cierto, tras un periodo donde ha gobernado
el títere de esos entes abstractos se han celebrado elecciones y como el
resultado de las urnas no ha sido el que le interesaba a esos señores no han
tenido escrúpulos en convocar de nuevo otras elecciones y así habrían
continuado hasta que ganen quienes ellos quieren. Ahora comprenderéis quienes
leáis esto que esté convencido que esto no es ni democracia ni estado de
derecho, aunque aún así, aún llevando la razón en lo dicho si protesto me
pueden identificar y acusar de no sé cuantos delitos y no es baladí lo están
haciendo, están intimidando al pueblo para que no proteste, para que el miedo
se apodere del sueño de convertirnos en personas libres.
Ahora está lo de Venezuela, donde
están acondicionando todo para dar un golpe de estado, pero ese es tema aparte
y requeriría un análisis para ese país en solitario, así es que no me voy a
meter en él de momento.
Con anterioridad he destacado que
tanto Italia como Grecia son repúblicas y voy a dar una explicación de porqué lo he dicho. Estamos ahora mismo en este país que goza del mayor clamor republicano de la
historia democrática reciente. Incluso amigos míos también republicanos me
dicen, diría que me llegan a asegurar, que su advenimiento está muy cerquita. Me
alegraría inmensamente que se cumplan esos deseos. Ahora bien la república que anhelo
no quiero que sea en la que los que manden sea los banqueros y especuladores como hasta ahora,
sino que éste resida el pueblo. Si es esa la república que llega bienvenida sea, para la otra no
estoy preparado.
De todos modos que nadie tema,
las hordas de las ondas ya apaciguaran los clamores populares (me refiero a los
del pueblo) que claman libertad e igualdad, de esto modo servirán fielmente al
mercado que es quien paga los suelos de los que aparecen en los medios bien
armados, pues no los considero comunicadores sino grandes cirujanos en el arte
de la lobotomía.
10 nov 2012
Me declaro Inocente
Sí, me declaro inocente de los
crímenes de este sistema genocida, según la prensa van tres, pero la cifra
seguro se eleva si hablamos de otras víctimas previas al momento del hecho:
Desahucio. Soy inocente porque ni por acción ni por omisión tengo nada que ver
con estos sacrificios ofrecidos al venerado sistema económico que los engendra.
Cuando digo que es ni por acción ni por omisión, lo digo porque jamás he
propiciado que ningún legislador esté ahí para que de carta blanca para que los
banqueros conviertan la hipoteca en una tela de araña de la que no se puede
salir ni con la entrega del bien hipotecado. Porque esta situación tan
dramática ha sido causada por ustedes señores políticos que han tenido y tienen
la capacidad de legislar y que lo han hecho pensando en beneficiar a los
usureros y que a pesar de la alarma social creada no son capaces de cambiarla con la
misma efectividad que cambian otras. Es tal la alarma generada que son los
propios jueces los que les piden a ustedes legisladores que cambien esta ley de
manera inmediata porque no quieren ir a levantar más cadáveres y tengan que
atestiguar que ha sido un suicidio cuando claramente saben cuál es el motivo
que no es otro que el atosigamiento económico que les obliga a tomar una
decisión que no quisieran y que tiene tintes de coerción ejercida por esos
traficantes de pesadillas que también se llaman banqueros.
Soy consciente que si los
sentaran en un banquillo, algo que es difícil que ocurra, serían declarados NO
CULPABLES, porque la fiscalía sería incapaz de aportar pruebas fehacientes ante
el jurado de que son culpables de los cargos que se les imputan, pero sobretodo
lo que hago al declararme inocente es decirles que no quiero tener las manos
manchadas de sangre inocente de sus víctimas ni tampoco quiero mirar hacia otro
lado cada vez que una persona se quita la vida pues se sienten vacíos al ver como
ustedes los han despojado de lo demás, pues son capaces de embargarles hasta el
aliento. Su avaricia no tiene límites, 400 mil millones de euros les ha
regalado (a costa del pueblo) entre este y el anterior gobierno para sanear sus
cuentas, para que sigan con sus altos sueldos y sus vidas lujosas que están muy
por encima de nuestras posibilidades. Pero ustedes quieren más. Quieren dejar
morir a quienes no tengan medios para costearse operaciones, quieren dejar sin
educación a quienes no tienen medios para estudiar, quieren condenar al hambre
y a la miseria a mayores que no tengan para pagar un plan de pensiones privado
y así podría continuar con jóvenes sin futuro y otras cuestiones. El caso es
que su opulencia de beneficios no tiene límites y quieren conseguir muchos más,
para ello cuentan con el beneplácito de los políticos de aquí y de allá que adoran
al sacrosanto liberalismo económico, pero sobretodo lo veneran cuando hay
beneficios que siempre serán privados ya que en caso de pérdidas se
socializarán para que las pague el pueblo: Nosotros.
De un modo u otro continuaran
produciendo víctimas causadas por el terrorismo financiero que ustedes
practican con una habilidad milimétrica para no ser acusados de crímenes de lesa humanidad amparados en
legisladores vendidos o chantajeados por diversos motivos ya sean préstamos a
los partidos o actividades de índole un tanto extraña o simplemente porque les
prometen contratos millonarios al finalizar su mandato.
Por todo esto y por mucho más, os
pido queridos amigos y queridas amigas que os declaréis también INOCENTES de
estos crímenes, de este modo aunque no sean juzgados nunca por estas acciones
vosotros como yo tendremos la conciencia tranquila por haber dicho quienes son
los NO CULPABLES pero autores en la sombra de estas atrocidades. Ni queremos ni
debemos tener nuestras manos manchadas de sangre HONRADA.
14 oct 2012
Me niego a ser Mono
Razonablemente todo es posible,
la vida se lanza a veces sin paracaídas y éste no funciona siempre. Hay
lamentos pero éstos no son más que los lloros irremediables que se vienen
sucediendo desde que el mundo es mundo. Lo único irremediable todos lo conocemos,
pero mientras tanto nos maldecimos porque pensamos que nada se puede cambiar.
La cobardía atenaza en cada esquina a quien se presta timorato a vivir encogido
por prevención de romper el cielo si camina erguido y digno. Mientras tanto vamos
en claro retroceso a una postura similar a la del mono que es al parecer de
donde evolucionamos y comenzamos a caminar sobre dos piernas y menos
inclinados, al menos así piensan quienes no creen en baritas mágicas autoras de
toda clase de vida.
Mientras tanto todo transcurre
con normalidad, esa naturalidad dócil que tanto ansían unos cuantos para
beneficio propio. La vida la dejamos para después para cuando el aire sea
limpio, para cuando nos permitan bajar de ese árbol de la ignorancia al que nos
quieren hacer subir quienes nos prefieren monos a humanos, lo malo de todo esto
es que hay muchos que se están dedicando a hacer escalinatas porque todo es
irremediable.
Me niego a ser mono. La regresión
es algo que debería estar prohibido en el diccionario de la dignidad. Caminar
agachados supone una involución a la que no deberíamos estar dispuestos ni
disponibles y mucho menos prestos a esa curvatura de nuestra espina que tanto
tiempo, esfuerzo e incluso sangre le han costado a nuestros antepasados mantenerla
en posición vertical para ahora en una pequeña etapa de tiempo volver a ser
aquellos seres que caminaban humillados tantos años atrás.
Este es un llamamiento a esos
homo sapiens que un día decidieron arriesgarlo todo y se bajaron del árbol de
la ignorancia para afrontar su futuro mirando al horizonte cara a cara, sin
miedo a perder nada porque todo está perdido cuando acaban nuestros días y lo
único que se recuerda es con la postura que hemos vivido éstos y la vergüenza
que supondría el retroceso de volver de nuevo a la selva.
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